Según la Guía completa para la salud de tus hijos (Complete Guide to Your Children's Health), publicada por la Asociación Médica Estadounidense, la sordera es la principal causa de los retrasos en el desarrollo del lenguaje de los niños pequeños.
Hasta las pérdidas auditivas temporales provocadas por las infecciones de oído (sin hablar de los daños más permanentes que pueden ocurrir tras infecciones continuas) podrían afectar cómo y cuándo tu hijo aprende a hablar.
El doctor de tu niño examinará regularmente sus oídos durante las visitas de rutina. Mientras tanto, imprime este cuadro y fíjate en las siguientes señales de alerta.
Hasta las pérdidas auditivas temporales provocadas por las infecciones de oído (sin hablar de los daños más permanentes que pueden ocurrir tras infecciones continuas) podrían afectar cómo y cuándo tu hijo aprende a hablar.
El doctor de tu niño examinará regularmente sus oídos durante las visitas de rutina. Mientras tanto, imprime este cuadro y fíjate en las siguientes señales de alerta.
Edad: De
12 a 18 meses
·
No conoce
los nombres de las personas, mascotas ni objetos que hay en su entorno
·
No
obedece órdenes sencillas como "Ven aquí"
·
No voltea
la cabeza cuando se oyen ruidos en otra habitación
·
No señala
para indicar lo que quiere
·
No trata
de imitar palabras sencillas
·
No dice
por lo menos dos palabras
·
No
reacciona a la música
- No balbucea
Edad: De
19 a 24 meses
·
No dice
más de cinco palabras
·
No logra
señalar al menos dos partes de su cuerpo (nariz, boca...)
·
No
contesta "sí" o "no" cuando le haces preguntas
·
No logra
identificar objetos corrientes como "muñeca" o "gato"
No mezcla sus balbuceos con palabras
comprensibles
Edad: De 25 a 30 meses
·
No responde
a dos órdenes seguidas como "Siéntate y tómate la leche"
·
No
responde a las preguntas que empiezan con "qué" o "quién"
·
No
comprende más o menos la mitad de las palabras pronunciadas por desconocidos
·
No logra
formar frases sencillas de dos palabras como "Yo voy"
No se interesa por los cuentos
Edad: De 30 a 36 meses
·
No
entiende los pronombres posesivos, como "mío" o "tuyo"
·
No logra
usar adjetivos sencillos como "grande" o "pequeño"
·
No dice
palabras en plural ni verbos
No pregunta "qué" ni "por
qué"
Lee también nuestras señales retrasofísico y problemas del lenguaje.
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